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Covadonga Miralles Mesa es una ganadera que trabaja en el término de Güejar Sierra, en la parte noroccidental de Sierra Nevada. Con 1200 ovejas en pastoreo, Covadonga es el ejemplo de mujer que se incorpora al campo y hace de él su día a día y su forma de ganarse la vida. Nos encontramos con ella en su finca Las Fuentezuelas. Sus ovejas pastorean en el Parque Natural de Sierra Nevada, en parajes únicos como Los Lavaderos de la Reina, juvacasgando un papel esencial en la prevención de los incendios forestales y la conservación de la biodiversidad.

Las ovejas mantienen y conservan la biodiversidad de Sierra Nevada

¿Qué ganadería tienes?

Tenemos 1200 ovejas a mi nombre, que tienen algunas algo de mezcla, pero casi todo es oveja Segureña, pero no formamos parte de la asociación de la raza. También tenemos 35 vacas Berrendas en Colorado, que están a nombre de mi marido; y formamos parte de ANABE (Agrupación de Asociaciones de Criadores de ganado vacuno de la raza Berrenda en Negro y Berrenda en Colorado). Las ovejas no las tenemos inscritas en Libro Genealógico, por ahora no hemos pensado en formar parte de la Asociación.

¿Cuántas hectáreas hay dedicadas al pastoreo?

Un montón, porque tenemos arrendada La Dehesa de Las Ollas. También entramos a pastos comunales de Güejar, y tres cortijos. Aproximadamente pueden rondar las 2.000 hectáreas. Como no hay nada cercado, las ovejas tienen libertad de movimiento. La única cerca que tenemos son dos cancelas, así que ellas se van moviendo: cuando llega el frío se bajan ellas solas, y con el calor se van a lo alto. Tienen su GPS, cada mañana miramos donde están, porque tienes que ir a ver a los mastines, hay que echarles de comer los días, y darles una vuelta a las ovejas y llevarlas donde hay comida, sobre todo ahora como está el campo. Tanto en la paridera de primavera como en la de otoño las llevamos a un cortijo cercado. Las cerramos por la noche y el día lo pasan fuera. Este cortijo donde estamos tiene 12 hectáreas, y hacemos la paridera de otoño. Tenemos dos parideras. Siempre hay que aprovechar los pastos.

¿Tenéis que aportar mucha alimentación?

Te cuento. Las ovejas que están en la sierra se alimentan del pasto. En época de paridera, por ejemplo, salen todos los días a pastorear, pero suplementamos con grano. Ahora como el campo está peor de comida, les estamos echando unos sacos de tacos, se comen 4 sacos todos los días.

¿Cómo hacéis el manejo durante la paridera?

Te pongo el ejemplo de este año: había sobre 500-600 ovejas para parir. Ellas salen todos los días al campo. Las que van pariendo, si tienen un cordero van a una nave, si vienen con dos a otra. A las paridas les echamos de comer todos los días. Cuando tenemos menos cantidad de sin parir que paridas, lo hacemos al revés: encerramos a las que quedan por parir (suelen ser 100-200 ovejas) y las que salen son las paridas. Les echamos a estas de comer por el día y vuelven por la tarde, vuelven ellas solas, porque como tienen los borregos en la nave, regresan al corral. Las que tienen dos borregos las diferenciamos con cencerras por ejemplo, para distinguirlas.

¿Dónde compráis el pienso?

En Granada, en un lugar cerca del IFAPA. El año pasado en el pueblo abrieron un local donde traía pienso y muchas cosas para ganadería. Era un chico muy apañado, tuvo que cerrar porque le han dejado muchas deudas. Nos venía muy bien porque le encargábamos de todo y él nos lo traía. Ahora tenemos que movernos e ir a diferentes sitios para comprar lo que necesitamos.

¿Y la fibra?

Sí, compramos paja y forraje. Este año la hemos comprado en Mollina, en Málaga.

Cuéntame cómo usas el GPS en tu ganadería.

Tenemos uno en las ovejas. Antes, teníamos que echar tiempo cada día para ver dónde estaban. Y una vez, nos costó mucho encontrarlas, así que me cansé. Vi un anuncio en televisión, no recuerdo bien, la cosa es que decidí informarme sobre el tema, y como allí no tenemos cobertura, cogí el GPS que funciona vía satélite. Merece mucho la pena, te levantas y miras donde están las ovejas, una tiene que conocer bien el terreno, claro. Llevamos seis años con él. Tengo dos baterías, suele durar seis meses. Tu tienes que tener cobertura móvil para que se te carguen los datos.

¿A qué oveja le pones el GPS?

Normalmente se lo pones, no a una pistolera, como dice mi marido, que se pierde cada dos por tres. Eliges alguna que sea joven, y que esté con el rebaño. Hay que elegir bien. Ahora mismo lo tiene un macho cabrío. Siempre va con la piara. Alguna vez se han cortado las ovejas y ves solo la mitad, pero es raro que suceda. Normalmente te ahorras mucha gasolina, hay tanto terreno que abarcar y sin cercas… Antes tenías que revisarlo todo y organizar cada mañana a dónde íbamos. Yo lo he recomendado a muchísimos ganaderos aquí en Granada, todos al final se lo han terminado comprando.

Cuesta al año 190 euros. El aparato, me costó sobre los 300 euros. Pero me parece muy bien, lo veo asequible. La aplicación la tengo en el móvil.

Covadonga nos enseña el lugar donde se encuentra ahora el rebaño con la aplicación, y los puntos de referencia que usa en el mapa para orientarse. Nos explica cómo puede verse el recorrido. En una ocasión, hace varios años, un ganadero les dijo que las ovejas habían entrado a un sitio que él tenía arrendado. Y avisó a la Guardia Civil. Ellos, con el GPS, cogieron el recorrido que tenían de todos esos días, y pudieron demostrar que no era cierto.

¿Estáis en ecológico?

No, pero lo hemos pensado. Hace unos años estuve en ASAJA, preguntando, para conocer los requisitos que se necesitan para ecológico. Prácticamente los cumplimos casi todos. Tendríamos que comprar el alimento en ecológico. Lo que pasa es que no hay mataderos en ecológico. Y claro, yo crío en ecológico, y si se lleva el marchante como convencional, creo que no estamos haciendo nada. Si tuviéramos ese matadero en ecológico, y así se cumpliera todo el ciclo en ecológico, merecería la pena. Vendemos nuestros borregos a cebadero a partir de los 2 meses y medio, 3 meses. También según como esté el mercado, intentamos aguantar un poco más. El cebadero al que vendemos es Romero, en La Zubia. Antes vendíamos a Albolote. De precio, son buenos borregos, y no nos quejamos. Los solemos vender bien.

Si se cumpliera todo el ciclo en ecológico, desde que nace el borrego hasta que se vende, merecería la pena

¿Cómo hacéis el destete?

Como las madres se van de pastoreo, los borregos maman por la noche. Por el día tienen la tolva abierta y comen lo que quieran. Cuando vemos que las madres pierden demasiado peso, los destetamos del todo. Para los borregos usamos paja y pienso.

Hablando de la subida de precios que afecta al sector, Covadonga piensa que las subvenciones son para los animales, no para uno. Ella todos los años procura ir mejorando lo que tiene, arreglando poco a poco las naves, las instalaciones… Intenta hacer inversiones cada año para mejorar su ganadería.

¿Tenéis hectáreas para el pago básico?

Con las vacas llevamos poco, 3-4 años. Ahora hemos comprado los derechos que han salido publicados, a nombre de mi marido, con hectáreas que nos ha dado el ayuntamiento. Esta localidad tiene muchos pastos comunales.

Con las ovejas, cuando hubo una reforma en el 2015, por un error de la chica que nos hizo la subvención, se quedó en el programa que no teníamos tierras. Perdimos los derechos y nos los transformaron en derechos especiales: por lo que hemos cobrado más. Estos derechos no se pueden transmitir a los hijos como los de derecho de pago básico. Me estoy informando, y creo que, con la nueva reforma, van a quitar los derechos especiales. Yo, por si acaso, quiero enterarme bien hablar con el ayuntamiento para optar a más hectáreas con derechos de pago básico.

El ayuntamiento está activando más hectáreas, porque todos queremos más. Todavía no ha salido, pero este cortijo nuestro, que son 33 hectáreas, se ha hecho un informe para activar el CAP (coeficiente de admisibilidad de pastos), porque está a cero. Estamos ahí con esa incertidumbre porque preguntas y no se sabe, nadie quiere pillarse los dedos y decirte que no hay derechos especiales. Todavía no puedes comprar derechos porque no ha salido el valor definitivo de los derechos. No sé qué va a pasar… Aquí tenemos hectáreas de pastos comunales, pero en sitios como Málaga, que solo están en rastrojeras… o en Murcia, que hay mucha gente con derechos especiales y no hay hectáreas… Es curioso porque con todo lo que me informo, sigo teniendo la incertidumbre.

¿Has pensado alguna vez en comercializar tus productos de manera local o en la venta directa?

Por ejemplo, este verano, que hemos tenido 500 borregos, cómo haces para colocarlos en comercio local. Tenemos pocas vacas todavía, así que tenemos muy pocos becerros. Al carnicero de aquí del pueblo le hemos vendido un par de becerros. Sacamos su guía y lo llevamos al matadero y él ya se lo lleva de allí. Sé que esto también lo hacen otros ganaderos, es algo que puedes hacer con un becerro, de vez en cuando. También hemos vendido a otro ganadero que ceba los becerros en su ganadería, pero desconozco el destino que tienen después.

Me has comentado que tenéis placas solares. ¿Y el tema del agua?

El agua que entra al depósito es de un nacimiento. Nos viene agua directa, que se puede beber.

¿Tenéis problema con los puntos de agua para los animales?

No, por esta zona hay mucha agua. Tenemos una acequia que abastece a muchos cortijos y casi todos tienen depósitos de agua de esa acequia. Hombre, no llueve como antes, se nota porque ha bajado el caudal. Aquí antes venía una goma, que ahora trae la mitad de agua, esperemos que llueva.

¿Tenéis personal contratado?

No. Mi hijo está estudiando, pero quiere dedicarse a esto. Aquí estamos mi marido, los niños y yo. En la paridera si contratamos a un muchacho durante dos meses. Como tenemos dos manejos diferentes como te he contado con las que salen de pastoreo y las que se quedan, necesitamos un trabajador. Durante muchos años contratábamos al mismo, pero tuvo que irse con su tío a trabajar. Ahora llevamos unos años con el mismo, y como no pueda seguir trabajando aquí algún día, no sé si encontraremos a alguien. Él puede porque se dedica al campo, tiene cerezos. Coincide la paridera con una época en la que tiene poco trabajo y puede venirse. Para dos días de jornal, para saneamiento, para un día que tengas que apartar ovejas, siempre encuentras gente. Para más, no encuentras a nadie. Ofrecemos contrato, días libres, un buen sueldo…

¿Por qué no quiere la gente el campo? ¿Qué crees que pasa?

El campo es muy sacrificado. Tienes que venir todos los días, son muchas horas. Te tiene que gustar y por supuesto, una tiene que conocer el terreno en el que trabaja. No puedes meter a cualquiera si no sabe manejarse por aquí. Por ejemplo, un médico si se da de baja, otro compañero puede sustituirlo, porque sin problema usan las mismas herramientas, por así decirlo, ¿pero aquí a quién metes en el campo? ¿Cómo mandas a alguien, por ejemplo, a echar de comer a los mastines sin que lo conozcan? Tiene que ser alguien que conozca el terreno, los animales y que todos los años sea el mismo.

Hace un par de fines de semana fuimos a la feria de Zafra a comprar el semental de Berrendo en Colorado y le preguntamos a este muchacho, que se llama Ignacio, si podía quedarse él con los animales. Si no, no puedes ir a ningún sitio.

¿Cuántos hijos tienes?

Tengo dos hijos, uno con 18 y otro con 13. El pequeño ahora solo quiere fútbol, creo es normal, cosas de la edad. Vienen porque vivimos de esto y todos arrimamos el hombro. Ellos lo saben y lo entienden. Al grande le gusta estar aquí, viene todos los días. Yo le digo muchas veces que se quede en el pueblo y siempre me contesta que se aburre, que qué hace él allí. Ahora tiene una amiga que estudia en Granada, así que todas las semanas baja un día y echa el día con ella Le faltan tres asignaturas para terminar bachillerato, y la está haciendo a distancia porque quiere hacer la Escuela de Pastores. A Javier, así se llama mi hijo mayor, le gusta mucho el ganado. Yo lo sé, pero siempre le he dicho que tiene que estudiar algo, que al menos tenga bachillerato. Porque si las cosas no van bien, uno siempre tiene otra cosa para echar mano. Él quiere hacer la incorporación a la empresa agraria, lo tiene muy claro.

¿Se incorporaría con tus ovejas?

Sí, yo creo que necesita entre 300-350 ovejas. Yo le pasaría a él esa cantidad, y ya veremos. Disponemos de un cortijo arrendado que tenemos pensado comprarlo, porque el hombre ha muerto y el hijo lo vende, y lo necesitamos porque no hay cercas. Llevamos 25 años con este lugar arrendado. Se lo compraremos y ya veremos, si puede hacer él la incorporación en ese cortijo.

¿Y tú cómo ves que se dedique al campo?

Por un lado, siempre les he dicho que tienen que hacer lo que quieran porque es como uno es feliz. Por mucho que yo diga lo que me gustaría, o lo que crea que es mejor para ellos…Por otro lado, me da cosa porque es un trabajo sacrificado. Yo me adapté muy bien aquí, pero no todo el mundo se adapta a esta vida. Hay gente que le gusta más viajar. Nosotros nos vamos de vez en cuando por ahí, pero supone tener que contratar a alguien y una se va siempre pensando en cómo están las cosas aquí, con ganas de volver.

Luego la sociedad, cuando te conocen, te mira de otra manera. Pero cuando no te conocen no te miran igual, es como si estuvieras en un escalón más abajo, te miran por encima. Porque tu eres ganadera. Cuando te conocen te valoran bastante. Y eso no me gusta para mí, así que tampoco lo quiero para mis hijos. A veces me alegro, pero a otras no me gusta por cómo nos trata a veces la sociedad.

Como ganadera, cuando la gente te conoce, sí te valora

¿Tú crees que la sociedad sabe las labores que realizáis como la prevención de incendios o la conservación de las razas autóctonas?

Yo creo que se está generalizando un pensamiento animalista que es más radical. Creo que ha llegado un punto en el que los ganaderos y pastores somos maltratadores. Y luego está ese otro pensamiento de muchos, que piensa que solo cobramos subvenciones o vivimos para eso y gastárnoslo en el bar, y que las ovejas las tenemos para eso. Y no es así para nada, te digo una cosa, yo a mi marido lo quiero mucho, pero muchas veces le digo, los animales están por encima de nosotros. Por ejemplo, a veces ni quiero pararme a desayunar porque ya estoy pensando en las ovejas que están encerradas y van a salir y no me quiero parar, ellas son lo primero. Y mi marido: ¿ellas salen a pastar y nosotros no podemos pararnos a desayunar?

La gente no conoce el papel que hacen los animales en el monte. En verano, los meses de mayo y junio, los llevo fatal porque va mucha gente a conocer Los Lavaderos de la Reina… Allí tengo las ovejas y las vacas, y hay días que he contado 150 coches en el aparcamiento que hay. Y tú estás con las ovejas y los mastines, te cruzas con gente que te saluda, que también conversa, te pregunta y se interesa. Pero hay otros que miran para otro lado, como si allí no hubiera nadie. Te das cuenta de quienes son los que realmente valoran que tus animales y tú estén ahí.

Se abona el monte, las ovejas llevan semillas en sus pezuñas y en su lana, se mantiene y se conserva la biodiversidad. Pero hay gente que no quiere ver eso. Yo estoy en un grupo de Facebook del Parque Nacional de Sierra Nevada, con cerca de 6.000 miembros. Se comparten fotos, y el otro día, no sé si habéis visto un documental que habla sobre todo qué pasaría si desaparecieran las vacas: explica muy bien, por ejemplo, el tema de los incendios. Mandé al grupo este documental comentando que era muy interesante y que merecía la pena escucharlo. A los cinco minutos me lo borraron, como pongas algo que se salga de la fauna salvaje… En ese grupo yo veo algunos comentarios que dicen que en Sierra Nevada la oveja y la vaca sobra, no quieren animales domésticos. Quieren solo buitres… esta gente o que no sabe esta gente qué es lo que comen los buitres, por ejemplo. Nosotros estamos autorizados para dejar las ovejas que se mueren para alimentar a las aves necrófagas. Para las vacas no, por el tema de la encefalopatía espongiforme, con las vacas locas se pusieron estas restricciones.

¿Tú has estudiado?

Yo estudié farmacia, pero no terminé la carrera. Vivía allí, pero mi padre tenía vacas bravas. Mis abuelos eran de Güejar, y veníamos todos los fines de semana para ayudar a mi madre, a echar de comer a las vacas… Mi padre puso un alojamiento rural con otro hombre, unas cabañas de madera, en Güejar Sierra, y ese año, yo iba a clases, pero también ayudaba con el negocio. Yo estaba en cuarto de carrera, pero no tenía carné de conducir. Iba y venía en el autobús. Mi marido fue mi novio de los 18 años, pero luego seguimos cada uno su vida. Cuando volvimos a coincidir nos fuimos a vivir juntos y tuve mi primer hijo. Me llegué a matricular de quinto, pero sin carné y en un pueblo, no había guardería… Entonces dejé la carrera, luego intenté acabarla, pero había entrado otros planes nuevos de estudio: las 5 asignaturas que me quedaban se habían convertido en muchísimas más y lo vi imposible. Así que lo dejé. Cuando empecé con mi marido me dijo: «yo a Graná no me voy a vivir». Compramos una casa en Güejar y aquí estamos desde hace 20 años. Mi marido no quiere nada más que estar aquí.

¿Tú eres feliz aquí?

Yo sí. Me gusta y estoy tranquila, a gusto. Me llevo bien con mi marido, muy bien. Tenemos nuestras cosas, como todo el mundo. Él, desde el principio, me ha valorado y apoyado muchísimo. Cuando yo empecé no tenía ni idea de ovejas. Yo a él lo ayudo en todo, menos con los sacos de 40 kg, con los de 35 sí puedo. El papeleo lo llevo yo todo. Ahora como tenemos libro electrónico, lo hago todo por internet, y eso él no lo maneja, siempre ha trabajado en papel … Pero, en la casa, a mí no me ayuda a nadie.

¿Has sentido discriminación o trato de favor por ser mujer aquí en el campo?

Mira, en mi casa, da igual, porque me toca a mí. La cosa es que creo, que el problema está en la conciliación, porque el trabajo de la casa sigue siendo mío. Cuando yo vengo, hago lo mismo que ellos, pero aparte tengo la casa. Si hay que llevar al niño al fútbol, me encargo yo, de los papeles me encargo yo… Me ayudan a algo, pero tienes que estar peleando. Y hay días que claro, a una no le apetece pelear: ¿por qué tengo que decir todos los días que hay que quitar la mesa? ¿Vosotros me decís a mí que hay que preparar la comida?

Mi padre me decía: vosotras os creéis que os habéis liberado, pero lo que tenéis es el doble de trabajo … [se ríe]

¿Cómo ves el futuro en el campo? ¿Cómo os veis tu hijo y tú en 20 años?

Creo que también depende de la zona en la que estás. Pienso que aquí no va a variar mucho la cosa. Quizás en otros lugares, que no están aislados como nosotros, puede que cambie. Ojalá cada cosa tuviera el valor real que tiene, y que el que trabajara en el campo y la ganadería tuviera ingresos justos. Creo que va a haber también menos ganado, ya está sucediendo. Hay ganaderías que cada vez tienen más animales, porque si no, no salen los números. Creo que habrá menos ganaderos con más cantidad de animales.

El censo de ovino se ha reducido a la mitad…

Como quiten los derechos especiales ya me dirás tú a mí…

¿Tu ganadería es rentable?

Sí. La verdad es que vivimos bien. No somos ricos ni nada de eso, pero tenemos nuestros ahorros, hemos podido hacer el cortijo, cada año hacemos algo en las naves, vamos arreglando las cosas poquito a poco. Pero también trabajamos mucho.

Ojalá cada cosa tuviera el valor real que tiene, y que el que trabajara en el campo y la ganadería, tuviera ingresos justos

¿Has pensado alguna vez en alguna iniciativa enfocada al turismo rural?

Lo hemos hablado alguna vez mi marido y yo, pero pensando en hacer visitas y excursiones aquí de un día, que se pueda conocer el pastoreo, por ejemplo, lo que pasa es que aquí tenemos mal acceso. Está lejos, hay muchos carriles… Me gusta la idea de organizar una excursión de pastoreo y organizar una comida tipo picnic.

¿Estás en Ganaderas en Red?

Sí. Entro poco al grupo, bueno en general soy así con todo. La verdad es que siempre están ahí, cuando necesitas algo de información entras a la plataforma virtual que tenemos, Slack, y encuentras de todo. Son un apoyo enorme. Esa plataforma cuenta con varios canales para comunicarnos. Aparte, las de Andalucía, tenemos un grupo de WhatsApp para nosotras, y ahí también, cualquier problema que tengas, tú lo pones y siempre te ayudan.

Es un grupo de mujeres genial, trabajadoras y competitivas, pero a la vez, nunca dejamos de ayudarnos entre todas. Y sirve mucho, es una puerta al exterior que antes no había. Otra puerta para informarte, para aprender… Yo hablo poco, hay otras que se implican muchísimo, yo soy más tímida. Por ejemplo, lo de hablar en público, conmigo que no cuenten. Me han llamado varias veces para salir en programas de televisión, pero lo siento mucho, me cuesta y no se me da bien.

¿Qué tal en ANABE?

Llevamos dos años, poco tiempo, en la PAC todavía no hemos entrado en las razas autóctonas porque no se ha abierto todavía. Nos ayudan mucho, nos resuelven cualquier duda y nos explican todo muy bien. Formar parte de una Asociación implica más papeleo, pero merece la pena.

Hablando sobre el conocimiento del campo que se pierde, Covadonga nos habla de todas las cosas que le cuenta su suegro, un hombre de campo que con 95 años sigue sembrando su huerto. Va todos los días al campo, y hace el interrogatorio, como cuenta Covadonga, para saber como va todo, desde los precios, las parideras, el manejo en las fincas…

Creo que se están perdiendo muchos saberes… Estoy detrás de mi marido porque quiero que mi suegro nos enseñe a hacer el queso como lo hacía él, tiene la cabeza estupenda, pero ya tiene 95 años… estas cosas se pierden. Como tenemos cerca de 50 cabras para ahijar los borregos, también vendemos algunos chotos, me gustaría tener algún quesito.

De mi suegra, que murió hace 3 años, aprendí muchas recetas que en Granada nunca habría comido o preparado. De aquí, que ya heredó ella de su madre y de su abuela. Por ejemplo, una que me gusta mucho, calabaza frita. Se hace un majado con ajos fritos y pimiento rojo seco. Fríes la calabaza a fuego lento, cortada en trozos pequeños. Luego la aliñas con sal, ajo crudo y orégano.

¿Cómo lo hacéis la toma de decisiones?

Se encarga mi marido. Yo no estoy acostumbrada a ese trato, no soy regateadora, él sí. A mí me convencen enseguida, pero él se puede tirar con los tratos…Me pregunta qué opino, pero yo me escaqueo. No me gustan los tratos nada, hay mucho pirata, saben mucho.

Si tuvieras que elegir, ¿qué es lo que más te gusta de este trabajo?

La libertad y el hacer lo que quieres cuando quieres. Sé que hay mucho trabajo, pero lo haces de otra manera porque lo primero, te gusta, y lo haces siempre con otro ánimo, y lo segundo es que te organizas como tu quieres. Me gustaría, por mis hijos, no por mí, estar en otros sitios, y salir de vez en cuando, a veces me da pena cuando estamos aquí muchos días seguidos, sobre todo por el pequeño, porque entiendo que a él le gustaría hacer las cosas que hacen sus amigos. Pero por lo demás… A mí me gusta mucho estar aquí.

¿Cambiarías de trabajo?

No. Si me tocara la lotería, me compraría otro cortijo, para tener más terreno y más libertad. Quizás tendría más tiempo al muchacho que contrato, pero no cambiaría mi trabajo.

¿Crees que alguien como tú, fuera de este mundo, se podría incorporar al campo?

Lo veo complicado. La Escuela de Pastores te ayuda, pero hay que observar mucho, tener la experiencia. Todos los días aprendes cosas en el campo, viendo. Te pueden formar, pero necesitas práctica.

¿Cómo ves el tema de la administración y de la burocracia en la ganadería?

Tiene mucha burocracia, y no todo el mundo sabe manejarse con internet. Yo, porque me formé con cursos de informática y me puse al día, pero que te encuentras gente mayor, y también joven, que no sabe nada de eso. Yo todo lo hago por internet, pero debería haber más facilidades, más opciones. Creo que todo es demasiado electrónico.

Nos despedimos de Covadonga mirando al futuro, pensando en la posibilidad del relevo generacional que tiene su ganadería, con la continuidad de su hijo que quiere incorporarse a la empresa familiar. Covadonga es el ejemplo perfecto de que una no tiene porque haberse criado en el campo para poder dedicarse a ello.

Fotografías

  1. Covadonga y su rebaño de ovejas.
  2. Covadonga durante la entrevista.
  3. Ovejas de Covadonga con el mastín.
  4. Covadonga con uno de sus mastines.