Dominga García García es ganadera de la raza caprina lechera de la raza Murciano-Granadina en su finca Camino Ancho, ubicada en Huéscar (Granada). Nos recibe en su casa y nos cuenta la historia de su vida. Junto a su marido comenzó su ganadería y abrió un bar, pero él falleció en un accidente, dejando a Dominga viuda con 4 hijos y dos negocios.
Las ganaderas queremos seguir trabajando
¿Dónde naciste?
Nací aquí mismo, en Huéscar. En un hospital viejo que había.
Cuéntanos tu historia. ¿Por qué decidiste ser ganadera?
Yo me crié en San Clemente, una aldea de aquí de Huéscar y mi padre tenía ganado, ovejas y cabras lecheras, pero no de esta raza. Yo he tenido ganado toda mi vida, pero luego cuando le expropiaron el terreno a mi padre nos vinimos a vivir a Huéscar y montamos un bar, pero también compramos cabras… No queríamos dejar el mundo de los animales. Fuimos a Alicante a comprar leche y nos trajimos cabras, luego vi con el tiempo que aquellas cabras no iban muy bien con este clima, porque eran de raza Murciana. Entonces, las mandamos al matadero y volví a comprar en Benamaurel, compré unas chotas y un robot y las crié. Ahí tendría yo por lo menos unos treinta años, que fue cuando falleció mi marido. En ese momento ya dejé la raza que tengo ahora y he ido dejando machos, he inseminado y desde ese momento hemos tenido esta raza. Pero vamos, que yo llevo toda la vida con ovejas y cabras.
¿Cuántos animales tienes ahora?
Ahora hay unas 380 cabras y 100 chotas para la reposición.
¿Qué superficie tienes de tierra?
De superficie no sabría decirte en metros, porque como aquí hablamos de fanegas…Aquí hay ocho fanegas de tierra que siembro para los animales y eso lo regamos con agua del pantano (con aspersores) y lo que tenemos allí de nave, capaz que sean unos 800 metros de nave.
Las tenéis en intensivo, ¿pero salen a pastar?
Sí, salen a pastar. Tenemos la tierra dividida en tres trozos vallados, nosotros salimos por las mañanas y abrimos la puerta, ellas salen y entran cuando quieren y por la noche las encerramos dentro.
¿Las suplementáis con pienso?
Sí, pero cuando están preñadas, no. Ahí solamente paja y lo que comen en la calle, pero cuando están dando leche les echamos pienso, mezclas de cereal.
¿Dónde lo compráis?
Lo compramos en Baza, a un camión que viene de allí. La cooperativa tiene, pero la tenemos muy lejos y nos saldría muy caro por el trasporte.
¿La cooperativa es la de leche?
Sí, la cooperativa tiene matadero, porque estaba en la ruina, así que hicimos una junta y decidimos poner el matadero, piensos, leche para los cabritos…
¿Dónde está la cooperativa?
En Los Filabres, Almería.
¿Cuáles son tus productos?
La leche y los chotos. Los chotos se los lleva la cooperativa.
¿Con qué edad se llevan los chotos?
Con 60 días más o menos, con unos siete kilos y medio. Lo que pasa es que muchas veces depende, porque si les dan diarreas… En fin, unos tardan más y otros tardan menos.
¿Tenéis problemas con enfermedades?
No, nunca. Mi yerno es veterinario y es el que hace la prueba de la Tuberculina y no ha salido nunca nada.
¿Sembráis alfalfa?
La compramos, porque aquí no tenemos tierra suficiente. Compramos alfalfa en rama y paja.
¿Cómo te ves como mujer ganadera?
A mí, me gusta. Antes cuando trabajaba en el tomate, era un trabajo diferente. Tenía que ir todos los días y aquí tienes otro tipo de trabajo, porque es tuyo y vas a tu ritmo. El tomate era un trabajo pesado, aquí no tengo horario, para mí es más cómodo. A mí me gusta darles de amamantar a los corderos, estar pendiente de ellos, cuidarlos, que no les falte de nada, me siento muy bien haciendo mi trabajo.
Las ovejas de Basilia pastorean en el Parque Natural de Sierra de Castril, se encuentra al norte de la provincia de Granada, está dentro del municipio que da nombre al lugar y en torno al río Castril, que recorre este espacio natural de norte a sur. También hace frontera al norte con el Parque Natural Sierra de Cazorla, Segura y las Villas. Intenta organizar las parideras en dos al año, pero es un poco complicado al hacer pastoreo, ya que algunas ovejas se preñan de carneros de algún rebaño vecino. En la nave, nos enseña los corrales con la recría y las madres. Acaban de vender los últimos borregos, con dos meses de edad y entre los 21 y 24 kg de peso. Sanitariamente están bien, no tienen ningún problema con enfermedades, pero sí está preocupada por la situación que hay ahora en el sector con la viruela, justo estuvo hace poco en una charla informativa. Suplementan con cebada ecológica y paja. También siembran. Todo lo que compran lo hacen en empresas y cooperativas de la zona. En el cortijo tienen agua, electricidad e internet. Cuando José sube de pastoreo, arriba tiene muy mala cobertura. Sí tienen allí luz de grupo y agua. Basilia se encarga del papeleo, de ir a la OCA de Huéscar y a la Cooperativa, donde venden directamente sus corderos de producción ecológica. Alguna vez se han planteado arreglar una cueva que tienen para vivienda de turismo rural.
Hoy en día con 300 ovejas no te salen las cuentas
¿Crees que vendes tus borregos a precios dignos?
No sé qué decirte, los últimos nos han salido a 80 euros el cordero. Según el peso que lleva, normalmente se encuentran entre los 21 y los 24 kilos, pero también salen algunos con peso inferior. No veo un precio justo, es barato porque el pienso está muy caro. Lo veo poco rentable, pero ya está una aquí metida y tú me dirás qué podemos hacer. Para que sea rentable necesitamos que paguen el precio justo por el cordero, es lo único que necesitamos. Son muchos gastos los que se van aquí, y no se pagan las cosas como debería. El año que me casé, mi padre vendía los borregos a 10.000 pesetas (60 euros), y de esto, hace ya, 35 años. El pienso era mucho más barato, con menos animales, vivías bien. Mi padre tenía 300 ovejas, vivíamos bien, ahora con 300 no te salen las cuentas.
¿Cómo te ves en el futuro?
Pues no sé, pero cuando me jubile, espero estar tranquilita en casa, sin ganado. Me gustaría viajar, aprovechar el tiempo. Con mi marido viví eso de ir dejando las cosas, siempre esperar a después, pero es que la vida con los animales es así. Creo que cuando me jubile tendré que quitar mis animales, venderlos. No hay otra opción, porque no hay relevo. Mi marido tiene 3 hijos, que viven en Alicante, tampoco tendremos relevo por su parte. Tengo ya 57 años, no voy a estar aquí toda la vida.
¿Tenéis electricidad y agua?
Sí, electricidad la tenemos del pueblo y el agua es potable, pero también tenemos pozo, aunque no lo utilizamos porque como está la potable, no nos hace falta. Tenemos la del pantano que dura desde marzo que la dan, hasta octubre o noviembre que ya la cortan, con eso regamos el campo.
¿Quién te ayuda?
Ahora me ayuda mi hijo, porque yo quería jubilarme, pero no he podido porque al ser autónoma toda mi vida no me ha llegado la jubilación, si hubiera pertenecido a otra rama…igual sí. Pero yo me quité el autónomo y se lo hizo él, le pasé a mi hijo el ganado, aunque yo estoy aquí diariamente con él.
¿Tenéis maquinaria?
Tenemos una retroexcavadora pequeña, la tenemos para talar las alpacas, para sacar las basuras y todo eso. Funciona a gasoil.
¿Vivís en la finca?
No, vivimos en el pueblo. Aunque aquí lo tenemos todo acondicionado, lo uso para cuando hago conservas, matanzas (ahora llevamos tiempo sin hacer matanzas, pero antes hacíamos mucho)… Cuando hacíamos las matanzas nos veníamos aquí a comer chuletas, hago pan también que a mis nietas les gusta mucho…Allí tengo una habitación con una cama que la utilizan ellas cuando quieren dormir la siesta.
¿Las tienes en ecológico?
No.
¿Estás en la asociación de la raza?
No, en la cooperativa.
¿Cómo organizas la ganadería?
Hacemos tres parideras al año, porque si lo haces todas en una si te quedas con un número de cabras sin preñar ¿qué haces con las otras? Además, cuando están dando leche muchas veces te falta tanque…Entonces, así tenemos montada como una cadena y tenemos todo el año la misma cantidad de leche. Tenemos un grupo que pare en junio, otras en septiembre y otras en enero. Cada cuatro meses.
Estás ahora trabajando en nuevas instalaciones para tu ganadería…
Sí, estamos haciendo una sala de ordeño nueva porque la que tenemos es pequeña y muy incómoda, tiene los amarres de toda la vida, entonces cuesta más amarrarlas. Así que estamos haciendo una nueva para que ellas entren y salgan solas. Entran por un sitio y salen por el otro.
¿Todos los productos los compráis en la cooperativa?
Compramos medicamentos, para sellar los pezones, los polvos para la leche… Todas esas cosas.
¿Qué piensas de los precios?
A mí me parece bien que suban, pero que suban todos. Si ahora mismo el pienso ha subido, antes el camión valía 3.000 o así y ahora vale 4.000, y la leche la vendemos al mismo precio… Entonces, ahí ya te está faltando. Y como está la luz… que este mes me han faltado ocho euros para que llegue a los 900 euros. Esto es un robo. Yo lo único que veo es que quieren que los que estamos trabajando, no trabajemos. Cuando vayamos todos al paro yo no sé a dónde vamos a ir a parar.
¿No crees que con un grupo no bajaría?
El grupo lo que pasa es que es un problema para el tanque de la leche, además el grupo también es gasoil y con el gasoil agárrate también… Hemos pensado en poner placas, pero son un dineral y ahora mismo… La leche no da suficiente. Si al final del mes: entre lo que me da mi hijo a mí, el autónomo de mi hijo, los piensos y la luz… No cogemos nada. Si el pienso sube, hay que subirlo todo.
¿Habéis pensado en el turismo rural?
De momento no, yo pienso que a esto nos tienen que dar una solución…No nos van a dejar así. Hace poco creó un grupo de WhatsApp un ganadero de Albacete y uno dijo que estaban sacrificando a las vacas porque no se costean… ¿De dónde vamos a coger la leche? Es que como están las cosas no sacamos ni para vivir. Comprendo que no saques para irte de fiesta, pero para vivir…
Esta ganadería existe desde tus padres ¿no?
Esta misma no, pero mi padre ha sido ganadero toda la vida y él dice que como antes encima se pasaba hambre, estaba peor la vida que ahora. Con siete años se puso a servir de pastor, le daban al año cien pesetas y una cordera. De ahí para acá toda la vida y ahora mi hijo es el que se va a quedar con ellas, porque si él no las hubiese querido yo las habría quitado, pero como las quiso…
¿Los demás hijos no quieren ganado?
No, para mi hijo mayor el bar, que lo tenemos alquilado, y mis dos hijas, una es peluquera y otra estetista, y las dos trabajan juntas, llevan 16 años así que…
¿Te has dedicado a alguna otra cosa?
Sí, al bar. Llevaba el bar y las cabras.
¿Te gustaban más las cabras?
Yo me adapto a todo, la verdad. Pero el bar, por ejemplo, ahora lo tengo alquilado, pero si en algún momento me hace falta sé que lo tengo ahí, sin embargo, si quitara los animales, desaparecería mi ganadería, retomarla de nuevo sería un problema.
¿Estudiaste?
No, solo lo básico. Sí que he hecho los cursos que me exigen para la ganadería.
¿Te has planteado hacer queso?
Sí, pero necesitaría meter a gente de fuera porque como mis hijos no han querido, pero no… Mi hijo ha pensado en meter una embotelladora para embotellar la leche y repartirla.
¿Qué es lo que menos te gusta?
Que sea to’ los días…[se ríe]. Eso es lo que menos me gusta. Porque el problema no es meter gente, sino que no ordeñen bien y se carguen la ubre. Nos llamaron para ver si queríamos coger a niños de prácticas y dijimos que sí, por el bien de los críos, porque mi hijo hizo los cursos en Hinojosa, así que dijimos que sí. Normalmente trabajan con nosotros, pero a que ordeñen, no…Esto es muy complicado y hay que saber.
¿Te sientes valorada por la sociedad?
No sé, hay gente que reconoce lo que he hecho con mis cuatro hijos estando sola. Porque a cada uno le voy a dejar su negocio: al grande las cabras, al otro el bar y las niñas su negocio montado. Me siento orgullosa de llegar a donde he llegado.
¿Te has acogido a subvenciones?
Sí, yo siempre con el banco, porque yo no tenía dinero y mis dos hijas han estudiado fuera…
¿Te sientes discriminada por ser mujer ganadera?
No, yo no… Siempre voy a las juntas, hacemos una comida y yo me voy allí, hay también ganaderas, pero si me tengo que sentar con los ganaderos, me siento. Estoy en la directiva ANCOS (de Asociación Nacional de Criadores de Ovino Segureño) y en la ADS.
¿Quién toma las decisiones?
Mi hijo y yo juntos. Mi hijo quiere que haga más yo porque dice que sé más, pero luego es entre los dos.
¿Cómo llevabas todo esto cuando tus niños eran pequeños y estabas sola?
Muy mal. Cuando mi hija, la que es esteticien, estaba chiquita se sentaba en el cubo lleno de estiércol para ordeñar a mano con unas muñequitas finitas… Este no podía, pero los otros tres ordeñaban conmigo porque no teníamos máquina. Luego ya puse como pude una ordeñadora con las cántaras, pero así no teníamos que ordeñar a mano. Ordeñábamos por la tarde, porque yo por la mañana me iba al bar y mi hijo mayor se quedaba en el bar, pero los otros nos íbamos a ordeñar. Yo estaba todo el día trabajando, como el bar está en el bloque donde tengo mi casa, cuando había un clarito me iba a poner una lavadora y cualquiera que entrara en el bar yo lo escuchaba. Allí he comido toda la vida, desde que me quedé viuda… También soy hija única, así que…
¿Y tu futuro?
Jubilarme y quedarme aquí con ellos. Mis hijas las tengo a 50 metros de mi casa y mi hijo no llega a 100 metros, así que voy a estar con ellos y con mis nietas y a viajar.
¿Qué decían tus padres de que te quedaras con las cabras?
Mi padre encantado, si cuando cogí las cabras se venía conmigo para ordeñarlas. Si yo me he pasado toda la vida bebiendo leche de la cabra.
¿Tienes alguna costumbre de tus padres que sigas haciendo?
Sobre todo las comidas, gachas, cuscús y amasar pan. La matanza ya no, porque mis hijas trabajan… Pero las conservas de tomates, el huerto…en fin.
¿Te gustaría compartir algo con nosotras?
A ver si con todo lo que habéis recogido de todas las ganaderas, esto llega a algún sitio y se llega a un acuerdo para que todo esto mejore y podamos seguir trabajando, porque a mí me quedan cinco años para jubilarme. Me gustaría que todo esto llegara a algún sitio, para que las criaturas que quieren seguir trabajando en esto puedan vivir bien con su día a día.
Fotografías
- Dominga junto a sus cabras Murciano-Granadinas.
- Ganado de Dominga.
- Dominga en el salón de su casa.
- Dominga junto al tanque de leche.