M arta Cornello Pérez-Calderón es ganadera en extensivo en los Labrados Altos y se incorporó en el año 2018 tras asistir a la Escuela de Pastores. Actualmente vive en Cazalla de la Sierra con su familia. A pesar de que estudió magisterio, profesión que ejerció durante algunos años, decidió dedicarse a la ganadería, solicitando una ayuda de la Junta, y emprendió su proyecto ganadero porcino y ovino de raza Merina. Marta es presidenta de la Asociación SOMOS Sierra Norte de Sevilla1. Además, no duda en mostrar su faceta literaria y artística, ya que escribe e ilustra. Está profundamente concienciada con la problemática de la sociedad actual y especialmente con la situación tan crítica que sufre el mundo rural.
Los ganaderos también tenemos vida más allá de los animales
Marta Cornello estudió magisterio, y a pesar de que no ejerció durante mucho tiempo, tuvo que decidir si incorporarse al campo o seguir trabajando en la enseñanza. Aunque se le planteó un empleo como maestra en su pueblo, acabó tomando la decisión de dedicarse a la ganadería, oficio heredado de su padre que ha dedicado su vida al campo y a los animales. Cree ser la quinta o sexta generación ganadera por parte de padre. A los cuatro hermanos se les motivó mucho para que estudiaran, pero ella optó por mantener todo lo que un día había trabajado su padre y sus antepasados «al final nadie de la familia estaba en el campo, dedicado a él, y he acabado yo aquí». Para Marta la tradición es muy importante en muchos aspectos.
Pertenezco a una generación que ha vivido mucho la tradición y luego el salto a la tecnología: he vivido matanzas, recogida de la aceituna, de las siembras…
A pesar de que Marta adora a sus 220 ovejas y que lucha por la preservación de la raza Merina, nos reconoce lo complicado que es mantenerlas y que, al fin y al cabo, no le genera tanto beneficio, por el esfuerzo que supone: «por rentabilidad esto no se hace». Es por ello que también tiene, junto a su marido, ganado porcino.
Yo al principio me pasaba noches sin dormir pensando: verás que cualquier día me va a pasar algo. Me quedaba sola con la gente y subía en coches de desconocidos para poder enseñar las parcelas. A veces andaba sola en el campo con un hombre o dos y me preocupaba lo que pensaran de mí en el pueblo.
A pesar de que Marta adora a sus 220 ovejas y que lucha por la preservación de la raza Merina, nos reconoce lo complicado que es mantenerlas y que, al fin y al cabo, no le genera tanto beneficio, por el esfuerzo que supone: «por rentabilidad esto no se hace». Es por ello que también tiene, junto a su marido, ganado porcino.
Lo ponen difícil: la mayoría tiene cruce cárnico, es lo que les pide la industria, al final tienes que comer de esto, la raza pura renta menos
Nos habla de lo complicado que resulta trabajar por la raza pura y que las administraciones no ayudan a las ganaderías como la suya. Denuncia que no se potencia lo autóctono y lo puro, que a fin de cuentas se mira mucho más por lo contrario: «Todo está al revés de cómo debería ser: los compradores vienen a la cooperativa y no quieren el merino puro porque no hay demanda». Y que además una vez en el mercado no se distingue de la cruzada, ni se distinguen los distintos manejos. «Se vende en un lineal donde no se diferencia, donde la etiqueta no va a reflejar que el animal es de raza pura y que viene de extensivo».
No renta tener raza autóctona en peligro de extinción
Es por ello que están desapareciendo muchas razas autóctonas, como es el caso de la Churra Lebrijana que quedan por la zona donde ahora nos encontramos, pero que tristemente al final desaparecerán «el que las tiene es porque será otro enamorado empedernido como yo y en este caso le dan una pequeña ayuda. Lo que sí es verdad es que por venderlas para madres me pagan unos 10 euros más del peso máximo que esté la lonja y espero que vaya aumentando».
Su marido, a pesar de no haber estado vinculado al campo, trabaja ahora con ella en la ganadería, pero él se encarga más del ganado porcino. De momento siempre están sueltos, y nunca han tenido problemas, no son muchos y no hacen daño en la finca. Aquí nos habla de la raza ibérica, dato muy interesante ya que nos cuenta la diferencia entre raza «ibérica cruzada» e ibérica pura. Un ganado de intensivo y cruzado también recibe la categoría de ibérico, y al final el consumidor muchas veces desconoce tanta terminología y etiquetados (negro, rojo, verde, blanco…). Afirma que con esta norma «perdemos genética, cultura y tradición, es una norma moldeada desde el interés que perjudica a la dehesa». Aboga por una diferenciación más clara entre los dos y que como antes, solo se debería llamar ibérico al puro. Cuando miramos una etiqueta deberíamos preguntarnos «¿ibérico de qué?».
Su padre está empezando a delegar, y afirma: «Él hace falta. Está muy metido en el campo y es pieza fundamental en la familia. Si no fuera por mi padre»… Aunque está jubilado en activo, sigue trabajando en la ganadería porque le gusta y porque puede. «Sin ti la empresa se cae» le dice Marta a su padre.
Yo escucho a la gente que tiene experiencia
¿Te has sentido en algún modo discriminada en el ámbito rural por ser mujer?
Marta: Es cierto que abrirse camino es más fácil siendo hombre, de primeras te respetan más. Creo que la mujer tiene que demostrar más. Pero sí que es cierto que cada vez hay más mujeres haciendo relevo, incorporándose al campo.
Nos cuenta lo complicado que le resulta la conciliación casa-trabajo, lo difícil que es llevarlo todo para adelante. Es por ello que ha dejado de darle tanta importancia a tenerlo todo perfecto en casa. Afirma la adaptación positiva que ve en su marido ante las distintas circunstancias. «Hay cosas que la mayoría de los hombre no las hacen queriendo, simplemente, ni las piensan» cuenta, porque ellos no están tan pendientes de las cosas de la casa como las mujeres y creo que es consecuencia de la cultura y de la sociedad que han vivido.
¿Has tenido partos dobles?
Dobles he tenido nueve, no hay muchos porque son ovejas de primer parto. Desde que empezó la paridera hemos pasado un frío… hasta se nos ha muerto un borrego mayorcito de frío. Con una vara tenemos que guiar al borrego y a la madre a una zahurdita porque aún no tenemos nave y la hacemos al aire libre, pero al menos queremos que pase un día allí y lo tome bien. Hemos tenido dos borregos perdidos, no sabíamos quiénes eran las madres… así que los teníamos que ahijar con otras… hemos tenido que ayudar en muchas partos… se le han salido las madrecillas a una… y mil historias más, una locura. Ahora que por esta paridera le tendrían que poner una medalla a mi marido, porque él es más nervioso y aquí ha tenido una paciencia de admirar. A él le gustan más los cochinos y recolectar: espárragos, setas… y yo le digo: Si esto es como recolectar borregos [risas]. Todo se ha complicado más de lo normal porque todas eran madres primerizas y las instalaciones no eran las más adecuadas y encima hasta nos ha granizado.
En un parto de mellizos he tenido una blanca y una negra. La negra se ha quedado, qué pena que no sea una marta, como dice mi amigo Felipe Molina «¡Me ha nacido una marta!». Marta son las que nacen negras enteras un martes y de madre blanca, y traen mucha suerte, protegen al ganado y eso es muy bonito.
Cuéntanos un poco sobre SOMOS Sierra Norte.
La creamos en 2015 y estamos muy orgullosos de la asociación. Empezamos unos cuantos de distintos pueblos y ahora somos muy amigos, casi todos ganaderos y ganaderas de extensivo. La empezamos porque vimos realmente que esto se acaba y que los mayores ya están cansados y algo tristes. Empezamos a dar charlas por los pueblos sobre los problemas que había de medio ambiente, del valor añadido, de burocracia, de diferenciación… y que lo primordial era mantenernos unidos, fuertes y orgullosos. Todo el mundo respondió estupendamente, descubrimos que la gente tiene muchas ganas de hacer y de pertenecer. Los mayores se ilusionan al ver que hay gente joven peleando, así que hemos ido creciendo. Hemos hecho muchas actividades entre ellas la Marcha Solidaria en la que nos movemos por toda la Sierra, El Día de la Dehesa, talleres… y trasladamos las inquietudes y la problemática que sufrimos a la administración o a quien les competa, siempre de forma constructiva y planteando soluciones.
Además de ser la presidenta de la asociación SOMOS, forma parte de Ganaderas en Red, de FEDEHESA, Federación Española de la Dehesa y de la Fundación Savia por el Compromiso y los Valores.
Me he dado cuenta de que hay muy pocas mujeres en el sector, porque me pongo a buscar y cuesta encontrarlas
Marta comenzó a escribir hace unos años y, además, tiene bocetos de cuentos infantiles que le gustaría publicar. Ella hace bocetos de las ilustraciones, y se los pasa a su amigo Jose Antonio Teyssiere para que las haga.
¿Cómo surgió tu faceta de escritora?
Como mi hija Jimena, que es muy Gloria Fuertes. Yo siempre le decía lo mucho que transmitía todo lo que ella escribía. Yo empecé hace años porque quería hacer un cuento de sensibilización ambiental, lo planteé, pero no lo hice nunca. Me sirvió para darme cuenta de que podía crear historias con mucha facilidad, historias para transmitir valores. Publicados no tengo ninguno, solo uno autoeditado y ser autodidacta, es muy complicado. Tengo también bocetos de ilustraciones de varios cuentos infantiles que me gustaría sacar, los tengo guardados, pero los sacaré. No sé de dónde voy a sacar el tiempo, pero lo tengo que hacer… Tendré que volver a nacer, porque no sé cómo voy a hacer tantas cosas.
PÁJARO FELIZ
Pájaro, feliz en tu rama,
añoranza de niñez,
mirada inquieta,
ojos despiertos,
que hacían latir el alma.
Saltando de rama en rama,
alocados picoteos,
y desentonadas baladas,
derroche de felicidad,
escondida entre miradas.
Pájaro feliz,
posado en tu rama,
que no cese tu canto,
porque siempre,
habrá un mañana.
Poema de Marta Cornello
¿Querrías que tus hijas se quedasen en la ganadería?
Sí, me gustaría que no perdiesen esa conexión con la tierra. Me gustaría que volviesen y que de alguna manera estuviesen vinculadas al campo aunque no sea exactamente con la ganadería, Marta ya mismo termina Bellas Artes, pero aún tiene que vivir y enriquecerse de muchas cosas. Mi otra hija es más pequeña y pronto comenzará a salir del nido, porque hay que irse para poder volver.
Yo he salido me he formado y he adquirido experiencia y esto te enriquece y te hace tener una visión más global de las cosas.
El campo no es más machista que otros sectores. Cuando me preguntan si he notado machismo en el ámbito rural lo he podido notar igual que en otros sitios
¿Qué crees que le hace falta a la ganadería para que haya más incorporaciones?
Que te de la seguridad de que te estás dedicando a algo que te va a dar de comer. Porque si a mí esto me da pérdidas, yo tengo que cerrar. Las cuentas tienen que salir, si no salen… apaga y vámonos. Además por las circunstancias, la gente se va de los pueblos.
Y ahora la gente empieza a quitar hasta ganado, y siempre ha costado encontrar tierra, por eso hay que animar mucho a la gente e intentar ser positivos.
¿Qué crees que se necesita para mejorar el sector?
Hemos llegado a un momento en el que por desgracia necesitamos las ayudas. Pero en el momento en que se valorase realmente y se diferenciasen los tipos de manejo y alimentación, no nos harían falta estas ayudas.
La asociación nos han ayudado a romper las barreras imaginarias que existían, antes aunque estuviésemos al lado cada uno estaba a lo suyo
Marta piensa que la gente que se ha criado en el campo siente más adentro el continuar con el trabajo que un día empezaron sus padres, pero que por desgracia el sector no está tan apoyado como merece. Además, el sentimiento de pertenecer al sitio y defender su tierra la mueve a seguir luchando con mucha más fuerza por lo suyo. Siente un gran vínculo con la tierra que la vio crecer.
Aquí están los años más felices de mi vida
Fotografías
- Marta Cornello
- Marta Cornello junto a María del Mar Rivas y Evangelina Rodero (investigadoras principales del proyecto).
- SOMOS Sierra Norte de Sevilla es una asociación constituida por jóvenes pertenecientes a los municipios que forman parte del Parque Natural Sierra Norte de Sevilla: Alanís, Almadén de la Plata, Cazalla de la Sierra, Constantina, Guadalcanal, El Real de la Jara, El Pedroso, La Puebla de Los Infantes, Las Navas de la Concepción y San Nicolás del Puerto.
El objetivo de dicha asociación es defender la Sierra Norte, la dehesa y el mundo rural, cuyas encinas y alcornoques centenarios forman parte de la dehesa declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO.